¿Cómo vivir después de Gaza? Reflexiones sobre la ferocidad y la deserción
En nuestra segunda sesión del foro "Pedagogía de los
Futuros Posibles", dimos continuidad a la interrogante si la guerra es
inevitablemente el horizonte del futuro, pero ahora contextualizándola en el
genocidio israelí contra Gaza. Con el apoyo del pensamiento de Franco “Bifo”
Berardi intentamos descifrar un panorama pesimista que pareciera no tener
salida para “vivir bien” y no sólo sobrevivir: ¿Qué significa pensar y
educar después de Gaza?
Aquí les comparto los ejes centrales de esta conversación.
1. El colapso del "Nunca Más" y el pensamiento
universalista
Partimos de una premisa dolorosa: el andamiaje moral y
jurídico nacido tras la Segunda Guerra Mundial —esa promesa del "nunca más
un genocidio"— parece estar en ruinas. Berardi nos advierte que el derecho
internacional y la diplomacia son hoy insuficientes frente a lo que él llama el
paso de la ferocidad a la crueldad, donde el gozo por el exterminio ya es lo
aceptado.
En ese sentido, discutimos cómo la violencia se ha
convertido en el único regulador de los intercambios humanos, donde las
víctimas, atrapadas en traumas no resueltos, corren el riesgo de identificarse
con el verdugo, perpetuando ciclos de venganza que el autor describe como una
"cadena psicótica".
2. El impacto cognitivo: deshumanización en tiempo real
Un punto que resonó fue la mutación de nuestra sensibilidad.
A diferencia de Auschwitz, hoy vemos el genocidio en directo. La sensibilidad
ante los cuerpos que desaparecen pues la tecnológica puesta al servicio de la
guerra (drones, algoritmos) elimina la
corporalidad del otro. Si el otro es solo un píxel o un objetivo estadístico,
la empatía se diluye.
Hablamos del aceleracionismo del lenguaje. ¿Cómo podemos
vincularnos si los mensajes viajan más rápido de lo que nuestra capacidad de
procesar el dolor permite? La crueldad se normaliza cuando perdemos el tiempo
para la reflexión profunda.
3. Preguntas para pensar lo pedagógico
Planteamos estas interrogantes para pensar nuestra práctica
cotidiana:
- ¿Es
posible recuperar lo simbólico —el arte, la cultura, la palabra— como un
freno real ante la ferocidad instintiva?
- ¿Cómo
educar en una "empatía descolonizada" que reconozca la humanidad
incluso en el adversario?
- ¿Podemos
construir "memorias compartidas" que no se utilicen como armas
políticas, sino como puentes de reconciliación?
- Si
la cultura, la educación y el pensamiento racional son insuficientes para
prevenir el “Nunca más” del genocidio: ¿Cuál debería ser el papel de la
pedagogía hoy?, ¿Qué debemos enseñar, qué debemos aprender?
- ¿Qué
nociones de las que aporta Berardi podríamos aportar a las prácticas
pedagógicas que busquen reconstruir una ética del siglo XXI?
4.¿Hay salidas?
Ante el pesimismo de Berardi —quien llega a hablar de la
extinción de "lo humano"—, el foro se volcó a buscar grietas de
posibilidad. Algunas de estas se resumen en lo siguiente:
·
La educación puede trabajar en la elaboración
del trauma para evitar que la memoria histórica se convierta en una
justificación para la venganza o el exterminio. Es posible cultivar una "empatía
histórica colectiva" y una memoria descolonizada, donde el lenguaje y
las artes sirvan como herramientas de mediación para construir memorias
compartidas que no se utilicen como armas políticas, sino como puentes.
·
Desertar, salirse de la dinámica
histórica de la venganza y el exterminio. Esto requiere educar para entender el
círculo de violencia y negarse a participar en él.
·
Tejer amistad entre las víctimas. En
lugar de identificarse con el verdugo para buscar poder, identificarse con los
demás sufrientes del mundo para generar vínculos de alegría, solidaridad y
apoyo mutuo.
·
Aceptar la desesperación para activar la
imaginación: Perder la esperanza en los discursos optimistas ingenuos que
han fallado, y desde esa "desesperanza extrema", buscar formas
radicalmente nuevas de imaginación para crear un mundo distinto.
¿Y tú qué piensas?
Ante un mundo que parece normalizar el horror de nuevos genocidios, ¿qué gestos
de deserción y amistad entre víctimas de la guerra podemos cultivar desde la
educación?
Puedes ver la sesión completa aquí: https://youtube.com/live/L4vCaqxiEB0
Próxima sesión
Para nuestro tercer encuentro, el sábado 21 de febrero, nos
moveremos hacia las huellas de Taniel Morales para aprender sobre su manera de
construir “lo común”.


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